El Peligroso Auge de los Perros Policía

20.07.2025
Por Núria Calzada
Araceli estaba tomando un café en una terraza cuando un perro policía la marcó. Laura, de setenta y dos años, salía del autobús cuando otro perro la marcó en la estación. Alberto iba de vacaciones con su familia cuando en un control de carretera la unidad canina marcó su vehículo. Pablo era uno de los profesores que fueron al viaje de fin de curso y, camino a la playa, un perro policía le marcó.
Cuando un perro policía te marca como portadora de drogas no reguladas, no solo da lugar a que el agente considere que existen indicios suficientes para registrarte, sino también a que tu privacidad e intimidad queden expuestas tanto a transeúntes como a las personas que, desafortunadamente, te acompañen en ese momento. El perro policía ha sido entrenado para identificar y señalar determinadas drogas, pero no discierne entre situaciones ni tampoco es consciente de las repercusiones y los perjuicios que genera su marcaje.
Este artículo se publicó originalmente en la Revista Cáñamo #300 y está disponible online en español en su web.